Cuando sientes congestión o irritación en la garganta, el ajo puede formar parte de una estrategia alimentaria que apoye la respuesta natural del organismo. Eso sí, en exceso puede causar irritación estomacal.

La cebolla contiene quercetina, un flavonoide antioxidante que ha sido investigado por su posible efecto antiinflamatorio. En el contexto respiratorio, mantener la inflamación bajo control puede favorecer una sensación de alivio.
La cebolla también estimula la producción de fluidos, lo que puede ayudar a movilizar secreciones cuando hay congestión nasal.
Jengibre rallado: sensación de clor y alivio natural
El jengibre contiene gingeroles, compuestos que han mostrado propiedades antiinflamatorias en estudios experimentales. Muchas personas utilizan el jengibre para apoyar el confort respiratorio y digestivo.