La Luna Llena es una noche mágica, el momento en que las energías lunares alcanzan su máximo esplendor. Durante esta fase lunar, todo se aclara, todo se vuelve alcanzable, más intenso, más brillante. Según algunas creencias, durante la Luna Llena, el velo que separa nuestro mundo (el mundo tangible) del mundo invisible se adelgaza, desaparece. Las energías cósmicas se intensifican, permitiendo a todos practicar magia. Para las brujas, la Luna Llena las invita a celebrar la vida. Y, dado que la Luna es el cuerpo celeste que rige nuestras emociones, toda nuestra sensibilidad se agudiza. En todo su esplendor, la Luna Llena es un tiempo para el perdón. Es el momento en que nos liberamos de las energías negativas y de todo aquello que ya no deseamos cargar. Más aún, es un momento para tomar conciencia de nuestro propio poder. Liberamos nuestras emociones, agradecemos a la Luna su ayuda, su fuerza. La Luna Llena coincidiría, por lo tanto, con el momento en que nuestros deseos más anhelados se hacen realidad.
Pero la Luna Llena no siempre tiene solo efectos positivos. Conocida por causar insomnio, se dice que esta fase lunar también despierta ciertas emociones que hemos estado tratando de evitar. Así que cuidado con los picos de estrés, ansiedad o ira. En estas noches, la Luna no perdona ninguna sensibilidad. Para algunas personas, la Luna Llena es un momento crucial en el que todo es tan intenso que se vuelve difícil mantener la calma. Este evento nos empuja a la acción; reactiva las fuerzas que yacen latentes dentro de nosotros. Si bien, desde una perspectiva de belleza, es el momento perfecto para hidratar tu piel o cortarte el pelo, desde un punto de vista psicológico, la Luna Llena está ahí para hacernos cuestionarnos a nosotros mismos. ¿Qué quieres revelar? ¿De qué quieres desprenderte? ¿Qué sueños ves materializándose? Es tiempo de reflexión… ¿
Cómo podemos usar la energía de la Luna Llena?
Para trabajar con las energías de la luna, el mejor enfoque es concentrarse en la posición de la Luna Llena. Dependiendo del signo astrológico en el que se encuentre, su influencia variará. Es un poco como las estaciones astrológicas; Cada luna tiene su propio nombre y, por lo tanto, su propia energía.
Continua en la siguiente pagina